sábado, 26 de abril de 2008

domingo, 20 de abril de 2008

Ojo de loca no se equivoca; Un huevo no es pollo

Por: Pedro Lemebel

Algo hay que decir, al menos desatar la ira frente a la impudicia de cinco momias del Tribunal Constitucional que se arrogan el derecho de apoderarse del cuerpo de la mujer para decidir sobre sus proyectos fecundatorios.
Pareciera que después de tanto andar en el difícil trayecto de la liberación, ciertos proyectos de identidad que creíamos ganados son remitidos a la mazmorra feudal del catolicismo inquisidor. ¿Pero quiénes hablan de la vida y la familia con la boca llena de espermios vinagres? La misma derecha miliquera cómplice del crimen a mansalva…
¿Quién habla de la vida y pone los ojos blancos mirando al Altísimo? El mismo prelado al que se le espumea la boca negando el condón, que es el único salvoconducto en la frontera del sida. ¿Acaso, señor eclesiástico, su celibato pedófilo es más recomendable? Tal complicidad retrógrada entre los magistrados y la curia violenta el derecho que tiene toda mujer a decidir sobre su cuerpo. Si no eres dueña de tu cuerpo, mujer, ¿de qué mierda eres dueña? Mujer pobre, mujer proleta, mujer obrera, cansada de trabajar, lavar, educar, amamantar a la prole que, según estos beatos, te manda Dios. Como si Dios te diera un bono de mantención para la crianza. Como si los críos vinieran con una beca divina. Mira tú, si los ricos Opus pueden darse el lujo de parir a destajo porque les sobran las lucas.
En el fondo, como dice una amiga, este pastel podrido es segregación clasista. Que tengan guaguas como conejas las cuicas UDI, que tienen servidumbre para que les críen a los nenes blanquitos. Porque también, si ellas no quieren, pueden hacerse el aborto de un millón, en el fundo o con el médico de la familia, y después llegar regias al cóctel en La Dehesa.
Pero esa realidad glamorosa no es la suya, señora pobla. Con cueva ha logrado tener tres niños, y aun así, usted y su marido se sacan la chucha para educarlos. Y esa monserga de la vida, del huevito, del feto de días que piensa, canta ópera y recita la Biblia, el feto filósofo que es más que un ser humano.
Quién sabe, quién tiene la seguridad del momento cuando empieza el mambo de la vida. Pura culpa y más culpa que le meten en la cabeza. Como dice mi amiga feminista Raquel Olea, ¿cuando usted se come un huevo, qué se come: un huevo o un pollo. Dirán que esto es facilismo. ¡Manual feminista!, gritará alguna cuica Opus. ¿Y qué? Todas las mujeres populares saben del aborto, del palo de perejil, del alambre y de los riesgos que corren con las aborteras clandestinas.
Además, todas conocen los malos tratos y crueldades a que las someten en las postas públicas cuando llegan con hemorragia. La culpa cultural es la construcción madre, virgen y mártir que ha hecho esta sociedad occidental de la mujer. ¿Qué sabe el hombre de un cuerpo agredido en su género desde que nace? Nació chancleta, decía antes la gente, y las perritas se ahogaban en el río.
Lo mismo pueden decir de mí; qué sé yo de esto, de un territorio corporal tan vasto y mortificado por un designio religioso y parturiento. Y quizá tendrían razón, pero me complicito con la libertad del cuerpo mujer y sus decisiones de supervivencia, de tener o no hijos, de tomar la píldora del día después, después de tener un rico sexo espumeante. ¿Por qué estos rígidos señores condenan a la clase trabajadora a tener sexo sólo procreativo? ¿Y si el polvo era sólo por calentura casual? Si la cachita era sólo para pasar la neura, sólo por deseo. Ustedes, señoronas de misa dominical, ¿conocen la palabra deseo? ¿O sólo se abren de piernas para tener hijos? Pero ese es problema de ustedes, y no tienen que imponer esa moralina al país entero.
Tampoco se crean las damas zorrijuntas que llegar al aborto es una gimnasia recreativa. Si fallaron las pastillas, si no resultó el tarro, si el condón se rompió, la colegiala, la pobladora, tiene que vender lo que no tiene para arriesgarse con un raspaje con gillete mohosa.Alguna vez le pregunté a mi madre si se había hecho algún aborto. Me dijo que sí con aburrida indiferencia y después hablamos de otra cosa, mientras ella apagaba la tele donde el cura Hasbún vomitaba sentencias y amenazas con cola de lagarto

martes, 8 de abril de 2008

¡Revolución en las camas, en las casas y en las plazas!

CARTA ABIERTA DE REPUDIO



Temuco, 08 de Abril de 2008







Señores diputados, señoras diputadas De La Republica.



Claudio Alvarado Andrade, Gonzalo Arenas Hödar, Ramón Barros Montero, Eugenio Bauer Jouanne, Sergio Bobadilla Muñoz, Alberto Cardemil Herrera, Sergio Correa de la Cerda, María Angélica Cristi Marfil, Francisco Chahuán Chahuán, Roberto Delmastro Naso, Andres Egaña Respaldiza, Enrique Estay Peñalosa, Marcelo Forni Lobos, Pablo Galilea Carrillo , René Manuel García García, Alejandro García-Huidobro Sanfuentes, Javier Hernández Hernández, Amelia Herrera Silva, José Antonio Kast Rist, Juan Lobos Krause, Rosauro Martínez Labbé, Juan Masferrer Pellizzari, Patricio Melero Abaroa, Cristián Monckeberg Bruner, Nicolás Monckeberg Díaz, Iván Sepúlveda Hermosilla, Marisol Turres Figueroa, Jorge Ulloa Aguillón, Gonzalo Uriarte Herrera, Ignacio Urrutia Bonilla, Alfonso Vargas Lyng, Germán Verdugo Soto, Gastón Von Mühlenbrok Zamora, Felipe Ward Edwards.



Honorables integrantes del Excelentísimo Tribunal Constitucional de Chile

Juan Colombo Campbell, Presidente, José Luis Cea Egaña, Ministro, Raúl Bertelsen Repetto, Ministro, Hernán Vodanovic Schnake, Ministro, Mario Fernández Baeza, Ministro, Jorge Correa Sutil, Ministro, Marcelo Venegas Palacios, Ministro, Marisol Peña Torres, Ministra, Enrique Navarro Beltrán, Ministro, Francisco Fernández Fredes, Ministro.



Frente a los sucesos acontecidos en estos últimos días, con respecto al inminente fallo del tribunal constitucional que prohibirá la entrega de la píldora de anticoncepción de emergencia Levonorgestrel en el sistema público de salud, repudiamos las medidas arbitrarias las cuales fueron tomadas sin la consideración de los ciudadanos y ciudadanas pertenecientes al estado democrático y laico.



Es en este contexto manifestamos lo siguiente:

  1. Consideramos que las medidas adoptadas por el tribunal constitucional respecto de los derechos sexuales y reproductivos de las ciudadanas de nuestro país, son arbitrarias, clasistas, excluyentes, sexistas, elitistas y ante ello expresamos nuestro más amplio rechazo.
  2. Por otra parte un fallo de este tipo da cuenta de la presencia permanente y heredada de grupos de poder conservadores fundamentalista ligados a la jerarquía de la iglesia católica, que aun no reconocen la división del poder político y del poder eclesiástico y que redundan en un claro retroceso de las políticas públicas de salud y particularmente de las políticas de planificación familiar, impulsadas en la época de los 60 por el gobierno del Demócrata Cristiano Eduardo Frei Montalva.
  3. Creemos que esta acción es una violación de los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres de nuestro país, pero en particular de las usuarias del sistema público de salud, quienes son las que se verán privadas de acceder a la entrega de este medicamento, puesto que pese a ser declara inconstitucional el uso del Levonorgestrel quienes poseen recursos económicos pueden acceder sin ninguna regulación ni sanción a este medicamento, es por ello que consideramos que esta medida es clasista puesto que afecta principalmente a la mujer pobladora, joven, estudiante y obrera quienes son las principales usuarias del sistema público de salud en nuestro país.
  4. Además repudiamos el accionar de los representantes de la ciudadanía, señores parlamentarios, quienes no han tenido la capacidad de escuchar ni generar un diálogo ciudadano que permita abrir la discusión en torno al tema de los derechos sexuales y derechos reproductivos, amparándose en un organismo como el tribunal constitucional y dejando en mano de unos pocos las decisiones personales que atañen a cada uno de los chilenos y chilenas.
  5. Por último creemos en el derecho inalienable de cada ciudadano y ciudadana a decidir si tener o no tener hijos, cuando tenerlos y el intervalo entre los nacimientos, este derecho no puede ser arrebatado ni por parlamentarios ni por tribunales constitucionales fundándose en principios morales fundamentalistas que representan a un sector conservador, no tomando en cuenta la diversidad y pluralismo presente en nuestra sociedad.





¡Por la defensa de las normas nacionales de regulación de fertilidad!

¡Por la defensa de los derechos sexuales y derechos reproductivos de las mujeres!

¡Por el acceso universal a todos los métodos anticonceptivos!

¡Por el derecho a decidir y a la autodeterminación de nuestros cuerpos!



ADHIEREN:

COLEGIO DE MATRONAS TEMUCO.

CC.AA TRABAJO SOCIAL- UFRO-

CC.AA OSBTETRICIA Y PUERICULTURA UFRO.

CUERPOS, AUTÓNOMAS Y COLECTIVAS - TEMUCO

ESTUDIANTES UNIVERSIDAD DE LA FRONTERA

KIMELTUN ORGANIZACIÓN INTERCULTURAL - TEMUCO

MUJERES RADIALISTAS

RED CONTRA LA VIOLENCIA DE GÉNERO

OBSERVATORIO DE SALUD, GÉNERO Y PUEBLO MAPUCHE.